El objetivo de la agenda es proponer políticas públicas, líneas estratégicas de acción y actividades, que aumenten la capacidad del sector agroalimentario para lograr un sector climáticamente responsable, resiliente, productivo, competitivo, sostenible e incluyente; que garantice el respeto a los derechos humanos; que contribuya a mitigar las emisiones de GEI, a adaptarse al cambio climático, y aprovechar sosteniblemente los recursos naturales mediante la coordinación intra e interinstitucional.